
¿Hay o no hay un vampiro en Transilvania?
Encaramado sobre una alta roca y rodeado de un aura de misterio y leyenda, el Castillo de Bran debe su fama a la imaginación de Bram Stocker, que lo designó como hogar del mítico Drácula.
Si bien el escritor se inspiró en la vida de Vlad Tepes para crear el personaje y su castillo, la verdad es que ni Vlad ni Drácula jamás vivieron aquí.
En la actualidad el mito continúa y atrae a visitantes de todo el mundo que desean continuar la leyenda del Conde Drácula. El castillo en realidad alberga un museo donde se exhiben piezas de arte y muebles de la reina María de Rumania.
Me encanta ese castillo. Muy buen trabajo
ResponderEliminarTu profesor
!Lo que puede la imaginación¡ Impresionante castillo, pero mejor sin vámpiro. Un abrazo Cornelia. Lourdes
ResponderEliminarCornelia, en semejante Castillo, espero que entre tarta y tarta oigas un poco de música en tu fabuloso ordenador
ResponderEliminarMEJOR QUE TODO SEA IMAGINACION Y DRACULA SIGA DORMIDO
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